Índices

Índices mundiales: perspectivas agosto, septiembre y octubre

El patito feo

Mención especial merece el comportamiento del Ibex, la auténtica cruz entre todos los índices en los cuatro últimos meses.

Se puede apreciar en el siguiente gráfico como el índice apenas ha llegado siquiera a alcanzar el nivel de rebote del 50% de Fibonacci, mientras que el resto de índices europeos han vuelto casi al punto de partida de máximos de febrero. Esos niveles, coinciden además con el hueco que dejó en su caída el 9 de marzo en niveles próximos a los 8.000 puntos. Por lo tanto, resistencias importantes de las que actualmente está algo lejos, por lo que hasta que no cierre dicho hueco no vemos un posible cambio de tendencia en el medio plazo.

Los múltiples motivos que pesan sobre el índice español son de todos conocidos: índice sobreponderado en un sector bancario en decadencia, país muy dependiente del sector turístico y gobierno poco proclive a tomar medidas laxas de carácter fiscal para el apoyo a las empresas.

Sin embargo, sí tenemos una noticia menos pesimista sobre el índice español. Si analizamos la tendencia de largo plazo del Ibex total return (con dividendos incluidos), parece que los mínimos ya los pudimos tocar en marzo, ya que fue justo a pararse en esa tendencia que comienza nada más y nada menos que a principios de los 90, como observamos en el gráfico más abajo:

Por lo tanto, esperamos nuevas bajadas para los próximos meses siguiendo la tendencia general de los mercados, por lo que es más que posible que el Ibex vaya de nuevo a buscar los suelos de marzo. Sin embargo, no esperamos que rompan esos suelos, o como mucho que la ruptura sea simplemente una dilatación a los niveles de 2002 que genere oportunidades de compra para los inversores más atrevidos.

La locomotora europea

El Dax alemán está siendo el índice europeo con mejor comportamiento desde que comenzó la crisis sanitaria.

Como se muestra en el siguiente gráfico, el índice ha tenido una recuperación que le ha llevado a niveles casi previos de la caída iniciada en el mes de febrero. Estos niveles se pueden considerar extraordinarios teniendo en cuenta los datos empresariales y de perspectivas de PIB del país para este año (-7%). Sin embargo, no hay duda de que el apoyo del BCE enchufando liquidez a los mercados, es responsable en gran medida de esta situación.

Sin embargo, aún le queda un último e importante hueco por cerrar en los 13.250 y ahí parece que se ha parado por el momento. Podemos ver la situación en el gráfico anterior.

Hay que destacar que la recuperación que ha tenido el mercado se puede calificar de muy sorprendente. Nunca antes hemos tenido una situación que con previsiones de crecimiento tan negativas el mercado haya vuelto a niveles en los que se disfrutaba de un crecimiento positivo. Sin duda los tipos negativos y el BCE, que esta vez ha tenido una respuesta mucho más dinámica que en anteriores crisis, han posibilitado estos precios «irreales».

Por lo tanto, a pesar de la gran recuperación, esperamos nuevas caídas para el índice en los próximos meses buscando incluso niveles cercanos a los mínimos de marzo. Posibles rebrotes del covid, resultados empresariales muy negativos y próximas elecciones americanas no invitan al optimismo. En cualquier caso, y como vemos en el siguiente gráfico, descartamos que se ponga en peligro la tendencia alcista de largo plazo que viene desde principios de siglo y que se encuentra alrededor de los 8.000 puntos.

Líderes mundiales

El S&P 500 ha conseguido rebotar hasta niveles muy cercanos a los previos de la crisis. Al igual que ha sucedido con el Dax alemán, se ha parado en el hueco semanal de finales de febrero.

Evidentemente, nada es casual. A pesar de los altos niveles de desempleo que ha originado la crisis y la preocupante caída de la producción, las gigantescas ayudas económicas y fiscales del gobierno y las inyecciones de liquidez de la Reserva federal, han propiciado que los mercados estén a día de hoy cerca del nivel de los 3.300 puntos.

En cualquier caso, dada la situación actual y tras el importante rebote, no parece que la fiesta vaya a continuar tan fácilmente. La llegada de los meses estivales, las elecciones a la vuelta de la esquina donde Trump parte con clara desventaja, y la reaparición de la guerra comercial con China por la nueva supremacía post-covid, invitan más a pensar a una recogida de beneficios durante los próximos meses.

Nasdaq: el futuro del siglo XXI

Si el S&P 500 o el Dax alemán han tenido una recuperación extraordinaria y han completado casi una vuelta en V durante la crisis, del Nasdaq simplemente podemos decir que juega otra liga. No hay más que mirar el siguiente gráfico para ver como ha superado los máximos históricos de febrero de forma clara.

El siguiente gráfico muestra el índice a largo plazo con una tendencia alcista impecable y con el único pero de que tras el último ascenso vertiginoso lo más probable es que toca de nuevo una corrección.

La explicación de este ascenso solo se puede explicar si nos fijamos en sus principales componentes: Amazon, Apple y Alphabet (Google). Sin duda alguna estamos ante la era de la tecnología y este índice es quien mejor la representa. Por lo tanto, cualquier nueva caída significativa en el mismo es sinónimo de una gran oportunidad de subirse al carro. Muy probablemente tengamos alguna en los próximos meses.

S&P 500 y DAX alemán: perspectivas mayo y junio

Comentábamos el pasado mes que mientras el azote de la pandemia siguiera golpeando a la que sigue siendo por ahora la primera economía del mundo, no esperábamos una recuperación de los mercados a corto plazo.

Sin embargo, entre finales de abril y principios de mayo, los mercados han conseguido rebotar de forma significativa, apoyados en los fuertes estímulos de los bancos centrales y el apoyo de los gobiernos al sector empresarial. Estamos viendo cifras de desempleo y caída de la producción no vistas desde hace décadas por lo que los niveles actuales de los mercados se pueden considerar casi de «milagro».

Las elevadas inyecciones de liquidez de los bancos centrales de todo el mundo y los bajos tipos de interés, negativos en la eurozona desde hace ya tiempo, están dopando los mercados de tal manera que el mayor miedo pasa ahora por una crisis de deuda mundial, lo que convertiría la situación en algo realmente insostenible.

Para empeorar esta situación más si cabe, vuelven a surgir las viejas rencillas entre las dos grandes potencias mundiales de EE.UU. y China, y es que de cómo salga cada uno de esta crisis, puede poner en juego la supremacía mundial para las próximas décadas, cuestión nada baladí por otra parte.

Pero no todo van a ser noticia negativas para la economía, los científicos están poniendo de su parte y, aunque hasta dentro de un año al menos no veremos vacuna, si se espera para este verano alguna combinación de medicamentos que puedan poner freno a la enfermedad. Pero ¿cómo estará la economía mundial para entonces? Las predicciones no son nada halagüeñas para el 2ºT, pero no perdamos de vista que los mercados siempre anticipan las noticias, por lo que cuando las positivas comiencen a llegar, ya habremos tocado suelo semanas antes.

El S&P 500 ha conseguido rebotar hasta los niveles del 61% de Fibonacci de toda la caída, mientras que el Dax no ha llegado a esos niveles pero ha sido uno de los índices europeos con mejor comportamiento, superando ampliamente su rebote el 50% de la caida.

Mención especial merecen aquí el comportamiento de los índices Nasdaq e Ibex, cara y cruz de los dos últimos meses. Mientras que el primer ha realizado casi una vuelta en V apoyado en los valores tecnológicos, el segundo no ha llegado al nivel ni del 38% de retroceso de Fibonacci. Los múltiples motivos que pesan sobre el índice español son de todos conocidos: índice sobreponderado en un sector bancario en decadencia, país muy dependiente del sector turístico y gobierno poco proclive a tomar medidas laxas de carácter fiscal para el apoyo a las empresas.

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Volviendo a los índices objetos de este artículo, y como se puede apreciar en los gráficos anteriores, ambos presentan un movimiento muy parecido y han marcado resistencias importantes durante la primera quincena de mayo. Actualmente se mueven en la parte baja de un canal lateral, pero todo apunta a que pueden romper por abajo en los próximos días cuando acompañe la volatilidad de nuevo. Hay que tener en cuenta que las economías apenas se están abriendo por el temor a los repuntes de la pandemia, y cada día que pasa en esta situación es aumentar más la probabilidad de unos resultados catastróficos para el 2º trimestre del año.

Conviene recordar como dato estadístico, que aunque todas las crisis tienen orígenes distintos, en las dos últimos sufridas en el actual siglo (tecnocom y subprime), se han hecho dobles suelos de mercado, donde el segundo de ellos ha sido igual o inferior al primero y generándose ambos con un margen de 5-6 meses entre ellos.

Para terminar recordaremos el refranero bursátil: «sell in May and go away». Octubre suele ser un mes de suelos de mercado y encajaría con los plazos citados anteriormente de las dos últimas recesiones. En cualquier caso, todo hace esperar que esta crisis de origen sanitaria sea más profunda aunque de duración menor que las dos anteriores, siempre y cuando la guerra comercial o una posible ampliación de los diferenciales de deuda no nos deriven al precipicio.

S&P 500 y DAX alemán: perspectivas abril

Tras la debacle de todos los índices en el mes de marzo, comenzamos abril con nuevas bajadas tras los rebotes de final de mes. Se acepta por parte de todos los países que la recesión global es un hecho a confirmar en las próximas publicaciones de los PIB de los dos primeros trimestres de 2020.

En Europa la situación del covid-19 comienza a estabilizarse y se espera que a lo largo de mayo y junio pueda volver a reactivarse la actividad económica paulatinamente. A pesar de no haberse aplicado medidas fiscales globales para toda la eurozona ni de haber alcanzado un acuerdo común para la emisión de eurobonos, desde el punto de vista monetario si se han aprobado grandes ayudas que esperan poder revitalizar la economía a partir del verano.

Por su parte, todos los países han hecho grandes esfuerzos en endeudamiento para apoyar al sector empresarial de cara a conseguir que los datos de desempleo no sean excesivamente escandalosos para los próximos meses y se pueda recuperar el consumo en el corto plazo. Como consecuencia, el incremento de la deuda global sí se estima que sea muy elevado de forma que aunque ahora es la menor de las preocupaciones, sí puede ser un futuro problema en caso de incrementos de primas de riesgo de los países, ya que por la parte de los tipos de interés se presumen estables durante bastante tiempo.

Desde el punto de vista técnico, el Dax rompió la media móvil mensual de 200 sesiones el pasado mes, y el rebote que tuvo posteriormente, fue justo a parar ahí, por lo que se antoja la primera resistencia importante a batir para ver una recuperación del índice alemán. Se espera que el resto de índices europeos tengan un comportamiento similar, excepto nuestro ibex que irá más al ritmo que marque el sector bancario.

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En EE.UU por su parte, la crisis sanitaria no acaba más que empezar. A pesar de ser ya de largo el primer país del mundo con más infectados, las escasas medidas tomadas por los estados en el comienzo de la crisis (algunos aún siguen con medidas muy livianas), auguran dos o tres próximas semanas donde se esperan auténticos datos catastróficos en los que la incertidumbre sobre las medidas a tomar y cómo pueden afectar a la economía, pueden provocar un nuevo hundimiento de las bolsas.

Si no fuera suficiente con todo esto, la falta de acuerdo en la oferta de producción petrolífera entre la OPEP y Rusia con la reunión pospuesta que debería haber tenido lugar este fin de semana, provoca un nuevo ingrediente de incertidumbre para los mercados en estos comienzos de abril.

Desde el punto de vista técnico, el S&P rompió el pasado mes la media móvil semanal de 200 sesiones y el intento de rebote fue a parar en dicha media que actuó como resistencia. Mismo movimiento que realizó el Dax con la media móvil mensual, por lo que afianza la importancia de este indicador a la hora de esperar un mejor tono en los mercados.

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Mientras la pandemia en los EE.UU no sea controlada, recordemos que sigue siendo la primera potencia mundial y el auténtico motor de la economía global, no vemos una recuperación de los índices en el corto plazo y sí una vuelta a mínimos de marzo.

Solo la ruptura de las resistencias anteriormente comentadas podría llevarnos a una recuperación de los mercados. Seguimos pensando que ésta podría ser más rápida que en la última crisis de 2008 por su naturaleza, aunque quizás pensar en una subida en forma de V sea demasiado optimista.

IBEX-35

Vuelta a los 10.000 puntos, ¿y ahora qué?

Tras el doble suelo que realizó el índice en agosto del pasado año, el Ibex ha tomado un rally en los últimos seis meses que le ha llevado a casi tocar los niveles psicológicos de los 10.000 puntos. Tras el pequeño paréntesis que ha tenido durante el mes de enero por el efecto coronavirus, la inyección de liquidez que ha vuelto a dopar los mercados (en este caso desde China, principalmente) y la ayuda en la continuidad de los buenos resultado bursátiles, ha confirmado la tendencia alcista a medio plazo del índice. La cercanía a la barrera de los 10.000 puntos, la subida de un 6% en la primera quincena de febrero, las zonas de resistencias a las que se han acercado las acciones bancarias, principales causantes del ascenso de las dos últimas semanas, junto con los niveles de sobrecompra actuales, son un conjunto de razones que hacen más que probable que asistamos a una corrección a niveles de 9.700-9750 (hueco de corto plazo). Solo en caso de que el mercado encuentre razones de mayor calado para ello como, por ejemplo, la acentuación de la crisis en China por la continuidad del coronavirus, podría provocar que el índice se aproximara a la zona de los 9.500 puntos donde se marca la zona de tendencia alcista actualmente.

EURO STOXX-50 Y DAX


Mucho tiempo llevaba el Eurostoxx buscando una caída brusca que salvara la última tendencia bajista posible de trazar a medio plazo, la que va desde noviembre de 2017 hasta la fecha . Ha tenido que ser de nuevo Trump quien avive la guerra comercial con China estableciendo nuevos aranceles y «consiguiendo» un mini crash en dos días ayudado por la época de vacaciones. Sin duda esto meterá más presión aún a la Reserva Federal en su próxima reunión de tipos. Esta abrupta caída ha hecho que tanto el Eurostoxx como el Dax hayan caído vertiginosamente hasta apoyarse hoy en su media móvil diaria de 200 sesiones y en zona de sobreventa elevada lo que debería originar algún rebote en estos niveles. Pero esto solo acaba de comenzar, agosto puede ser muy largo.

EURO STOXX-50
DAX
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